Las autoridades buscan a la directora, de 40 años, que se encuentra desaparecida y contra la que se ha dictado una orden de prisión preventiva.

Comportamientos extraños, ansiedad, problemas para dormir. Las familias de varios menores de una escuela en Sao Paulo comenzaron a percibir varias señales sospechosas en sus hijos. Pero lo que no imaginó uno de los padres es que en un video en las redes sociales identificaria a su bebé de 11 meses en brutales condiciones dentro del centro.

La imagen muestra a dos bebés llorando con una especie de camisa de fuerza y colocados en una sillas de auto, también denominadas ‘maxi-cosi’, en el suelo del baño de la escuela.

En declaraciones a la prensa, el progenitor del bebé explicó que llevaba a su hijo a esa guardería desde los cuatro meses y la escogieron porque conocían a la directora. 

Las autoridades abrieron una investigación. Ahora buscan a Roberta Regina Rossi, de 40 años, directora de la escuela que se encuentra en paradero desconocido y quien tiene una orden de prisión preventiva.

Rossi, una de las propietarias de la Escuela de Educación Infantil Colmeia Mágica, que cuida desde bebés recién nacidos hasta de niños 5 años de edad. Es sospechosa de “malos tratos y de poner en riesgo la salud de los menores, sometiéndolos a humillaciones o vergüenzas y torturas”.  

Negación de los hechos

Antes de desaparecer, la sospechosa testificó ante las autoridades y negó haber amarrado a los bebés, pero sí reconoció que el video se grabó en su centro.

André Dias, su abogado, comentó que conoce el paradero de su clienta, pero por ley no está obligado a revelarlo. El abogado negó las acusaciones contra Rossi y alegó que “alguien de dentro de la escuela, posiblemente una funcionaria descontenta, forzó la escena para perjudicar a las dirección”.

Las autoridades quieren saber si más personas participaron en los maltratos y quién grabó y difundió la grabación. 

Según recogen los medios, que se hacen eco de autos de la Fiscalía, varias profesoras explicaron que se dejaba a los bebés en el baño cuando lloraban con insistencia e incluso, a veces, para hacerles callar se les colocaba mantas sobre las cabezas y se cerraba la puerta. Los testimonios indican que la propia profesora los amarraba.

En 2020, la escuela estuvo en el centro de una investigación tras la muerte de un bebé de tres meses que sufrió una parada cardiorrespiratoria. El caso se archivó por falta de pruebas.

Autor

Comparte la Noticia: