La contracción de la actividad económica, que cayó un 14,1 %, fue generalizada con excepción de la minería, los servicios financieros y la administración pública.

La actividad económica chilena cayó en el segundo trimestre de este año un 14,1 %, frente al mismo periodo del año anterior, como consecuencia de la emergencia sanitaria asociada al coronavirus que influyó en la movilidad de las personas y en el funcionamiento de los establecimientos productivos. Se trata del peor registro desde 1986, cuando comenzaron a publicarse los datos oficiales del Banco Central.

Según el Informe de Cuentas Nacionales publicado por la entidad, la contracción en la actividad fue generalizada, con excepción de la minería, los servicios financieros y la administración pública. Las principales incidencias a la baja se encontraron en las actividades de servicios, en especial servicios personales, comercio y transportes.

Asimismo, la demanda interna bajó un 19,1 % en el segundo trimestre, mientras que el consumo de los hogares presentó una disminución de 22,4 %. Por su parte, la formación bruta de capital fijo cayó un 15,5 %

Respecto del comercio exterior de bienes y servicios, las exportaciones cayeron un 2,8 %, mientras que las importaciones lo hicieron en un 21,4 %. En las primeras, el resultado se explicó por el componente de servicios, en especial el turismo, compensado en parte por un aumento de los envíos de bienes.

Por su parte, en las importaciones la contracción obedeció tanto al componente de bienes como de servicios, destacando en el primero las menores internaciones de productos metálicos, maquinaria y equipos.

Comparte la Noticia: