Para tratar ciertas enfermedades oculares, se necesitan múltiples inyecciones, lo que representa un mayor riesgo de infección bacteriana en el sitio de extracción de la aguja.

Las inyecciones múltiples en la retina de los ojos conllevan un riesgo de infección debido al orificio que dejan, por lo que un equipo internacional de investigadores diseñó una microaguja ultrafina que se queda en el ojo después de la administración de los fármacos y se descompone después.

La microaguja está recubierta por un fármaco terapéutico que se libera gradualmente al insertarse en el globo ocular, y también puede contar con un hidrogel especial que sella simultáneamente el orificio de inserción, según un comunicado del Instituto Terasaki de Innovación Biomédica (TIBI, por sus siglas en inglés), en California, EE.UU., una de las entidades participantes en el estudio.

A día de hoy, los fármacos se inyectan en el ojo mediante la llamada ‘inyección intravítrea’. Se utiliza para tratar una serie de enfermedades, incluida la degeneración macular relacionada con la edad y la enfermedad ocular diabética.

En muchos casos, se necesitan múltiples inyecciones, lo que representa un mayor riesgo de infección bacteriana en el sitio de extracción de la aguja. Este procedimiento también incluye un riesgo de que las células tumorales flotantes en los ojos enfermos escapen a través de los agujeros de punción y migren a otros sitios.

La reciente herramienta pretende evitar este tipo de complicaciones.

“Esta nueva mejora en el tratamiento de administración de fármacos puede evitar los problemas asociados con el uso de agujas para tratar enfermedades oculares graves”, comentó el director del TIBI, Ali Khademhosseini, quien participó en la investigación junto con otras instituciones, en su mayoría de Corea del Sur.

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Además, la microaguja ‘autoblocante’ podría fabricarse con diferentes longitudes, por lo que la terapia se puede dirigir y dispersar con precisión en los tejidos de la retina u otras áreas dentro del globo ocular, indican los autores del artículo publicado en la revista Advanced Healthcare Materials.

Los científicos han probado con éxito la tecnología en cerdos y ahora planean comenzar experimentos con humanos.

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