El análisis fue hecho a partir de fotografías tomadas por la misión New Horizons de la NASA.

Imágenes tomadas por la misión New Horizons, lanzada por la NASA en 2006, permitieron observar la formación de lo que serían volcanes de hielo o criovolcanes en Plutón, cuya actividad reciente significa que hay más calor en el interior del planeta del que la comunidad científica creía, por lo que no se descarta la existencia de vida.

De acuerdo con un estudio publicado en Nature Communications, en su interior habría una fuente de calor que derrite reservorios de hielos volátiles, como nitrógeno y metano, que luego salen hacia la superficie. Por lo tanto, se estima que estos volcanes podrían estar aún activos y que agua -o alguna sustancia similar- fluye o ha fluido de manera reciente hacia el exterior. Para los científicos, estas características implican que puede existir vida bajo la superficie.

Científicos afirman que Plutón y la Luna deberían considerarse planetas ya que la definición actual está "arraigada en el folclore y la astrología"

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El área estudiada sería joven en términos geológicos, ya que presenta pocos o ningún cráter de impacto. Por eso, los especialistas estiman que tendría entre 1.000 y 2.000 millones de años, con algunas áreas de menos de 200 millones. “No hay otras áreas en Plutón que se parezcan a esta región”, afirmó Kelsi Singer, científica planetaria del Instituto de Investigación Southwest de Boulder, Colorado (EE.UU) y líder del estudio, quien describió la zona como “completamente única en el sistema solar”.

“Encontrar estas características indica que Plutón está más activo, o geológicamente vivo, de lo que pensábamos que sería”, continuó.

Los dos supuestos volcanes de hielo analizados son Wright Mons, que tiene entre 4 y 5 kilómetros de alto y unos 150 kilómetros de ancho, y Piccard Mons, de 7 kilómetros de altura y un ancho de 250 kilómetros. En sus cimas tienen depresiones extremadamente profundas. 

Estas formaciones poseen características similares a las de los volcanes en la Tierra y el agua o sustancia similar que fluye hacia el exterior tras una erupción posteriormente se congela o, al igual que el magma, se endurece hasta convertirse en sólida.

“Probablemente no esté saliendo completamente líquido”, dijo Singer, quien explicó que podría tratarse de una sustancia con “un poco de líquido y algo de hielo, o incluso podría ser más como un sólido que fluye”.

Sin embargo, la científica no descarta que lo que fluya sea directamente hielo sólido. “Todos sabemos que el hielo puede fluir, porque tenemos glaciares que fluyen en la Tierra”, concluyó.

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