Todo comienza con el deseo sexual. Es la primera fase de la Respuesta Sexual Humana. Es tener apetito o ganas de tener intimidad o autoestimulación para satisfacer la necesidad sexual. Un deseo sexual intenso favorece las siguientes fases que son la erección en el hombre y su paralelo en la mujer, la lubricación.

La tercera fase es la meseta que prolonga la fase anterior. Luego viene el orgasmo y finalmente la resolución que es la fase en la que los genitales vuelven a su estado de flacidez. Si en el hombre no se da, sería un priapismo. 

Si la fase de deseo es buena tendremos buena lubricación en la mujer y buena erección en el hombre. Se requiere una buena estimulación con caricias y besos.

Factores psicológicos como el miedo al fracaso, la ansiedad y el estrés pueden afectar esta fase que es preparatoria para la penetración. En esta fase aumenta el flujo sanguíneo hacia la zona pélvica y los genitales, y el mayor flujo de sangre favorece que la mujer moje o se lubrique y que el hombre logre la erección.

La lubricación puede ser afectada por algunas infecciones vaginales como la que produce la levadura llamada Candida albicans. Puede haber poca lubricación si la mujer tiene el Deseo Sexual Disminuido que es una disfunción sexual que requiere Terapia Sexual.

Cuando la erección en el hombre no ocurre o se pierde poco tiempo después de obtenerse, se requiere que el hombre reciba Terapia Sexual.

Hay que descartar factores físicos cuando hay problemas de erección, pero un buen interrogatorio clínico y algunas pruebas de laboratorio indican cuando no hay problemas físicos.

Los factores psicológicos son los mayoritarios y la disfunción erectiva situacional, que es la que ocurre en algunas ocasiones, es muy frecuente alguna vez en la vida. Con la Terapia Sexual se superan los problemas de erección en la mayoría de los casos. Se debe evitar el uso indiscriminado de estimulantes sexuales y la administración de algunos medicamentos como son las hormonas.

En el uso de estimulantes sexuales se han reportado casos de complicaciones cardíacas y algunos eventos neurológicos como son los accidentes cerebrovasculares (ACV) o derrames cerebrales como le dicen de manera popular.

Con una buena educación sexual y una estimulación sexual adecuada, se puede lograr un buen desempeño sexual. Acompañando con ejercicios físicos y una buena alimentación podemos dejar de utilizar drogas y sustancias peligrosas que muchas veces no resuelven el problema sexual. Siempre se debe buscar asistencia en Terapia Sexual calificada.

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