El mandatario recordó la explosión de un gasoducto en la comunidad de Tlahuelilpan en el estado de Hidalgo, en enero de 2019.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, admitió este martes que el momento más fuerte que ha atravesado su gobierno fue la explosión de un gasoducto en la comunidad de Tlahuelilpan, en el estado de Hidalgo, que cobró la vida de 137 personas. 

“Si me dicen qué ha sido lo más fuerte, lo más doloroso, en el tiempo que lleva como presidente, les diría lo de Tlahuelilpan, eso fue tremendo”, indicó el mandatario durante su habitual conferencia matutina, quien lamentó que el robo de combustible se hubiera convertido en una práctica tolerada en el país. 

Al iniciar su mandato en diciembre de 2018, López Obrador implementó una estrategia para combatir el robo de gasolina a ductos de la empresa estatal, Petróleos Mexicanos (Pemex), una práctica conocida como huachicoleo, y que representaba la extracción ilegal de 72.000 barriles de petróleo al día, de acuerdo con datos presentados por el presidente este martes.

La medida consistió en el control y vigilancia de los gasoductos por parte de las Fuerzas Armadas y la nueva administración en Pemex y la Secretaría de Energía. Los oleoductos problemáticos se cerraron, como parte de la estrategia, y se restringió el transporte de combustible a las autoridades.

Se suponía que los ductos contaban con sensores y [que] cuando bajaba la presión de los ductos sonaban las alarmas para evitar el huachicol, entonces, sonaban las alarmas y no hacían nada. Podían estar sonando todo el día y no hacían nada, porque había complicidad y la corrupción”, recordó el mandatario en su conferencia.  

El combate al huachicoleo en esos días generó diversos problemas de desabasto de combustible a lo largo de todo el país, en tanto que las reservas de Pemex cayeron hasta su nivel más mínimo. 

“No teníamos reserva, llegó un tiempo en que teníamos 24 horas de reserva de combustible en el país, pero si no lo hacemos así, no hubiese salido, quisieron jugar a las vencidas, no pudieron”, relató López Obrador. 

En el marco de esta situación, el 18 de enero de 2019 los pobladores de Tlahuelilpan, una comunidad en el estado de Hidalgo, al centro de México, se acercaron a una toma clandestina de combustible para extraer el producto y venderlo, a pesar del riesgo que suponía la actividad y a sabiendas que era una acción ilegal. 

Tras varias horas sustrayendo el combustible de la instalación rudimentaria, se acumuló combustible en la superficie del gasoducto, lo que provocó una gran explosión alrededor de las 19:00 horas de ese día. Como resultado, 69 personas perdieron la vida, en tanto que 81 fueron hospitalizadas por quemaduras, de las cuales 68 fallecieron y 13 fueron dadas de altas con lesiones. En total, se reportaron 137 decesos. 

El combate al huachicoleo ha supuesto un ahorro de 236.134 millones de pesos (11.909 millones de dólares), resaltó el presidente en su mañanera. 

Comparte la Noticia:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.