Sé de Roberto desde los tiempos cuando se soñaba con las manos ayudando al tejido social popular a construir el porvenir a pecho descubierto.

Eran los años 80 del siglo pasado cuando leconocí en Baní. Una tiza, un borrador y un libro fueron sus instrumentos de trabajo para esos días. Sus palabras hechas de esperanza, su indoblegable defensa al sector educación y todo el comportamiento frente a su pueblo le fueron colocando en una ruta de liderazgo social en crecimiento hasta hoy. Un ser construido a fuerza de valores, entrega y pasión.

A Roberto Fulcar le acompañan virtudes naturales de líder de primera línea, demostradas en toda su vida y desde su hogar allá en el cercado de San Juan, hasta encabezar como ministro el MINERD; pasando además por ser líder del sindicato de maestros, activista cultural en todo el Sur del país o encabezando luchas por sentidas y profundas reformas para enfrentar de raíz la pesada agenda social de su querida patria. Le tocó encabezar la organización social y política que desplaza la camarilla política luego de 20 funestos años de engaño y robo y que lleva al palacio presidencial a Luis Abinader. 

Roberto debió encabezar como ministro designado por nuestro presidente Luis Abinader, el MINERD, ministerio de mayor responsabilidad junto al ministerio de Salud Pública. No solo por manejar la partida presupuestal más elevada, igual, es el ministerio responsable de inducir con la educación como herramienta a la juventud del país, de preparar los profesionales y bachilleres con los mejores resultados. En Educación se configura la sociedad del presente y del futuro.

Fulcar emprendió una profunda reforma educativa la que él llamó “para vivir mejor”. Tal vez lo llano de su título no llamó la atención a algunos sectores “intelectuales”. Cuando fuimos navegando por su contenido vimos entre sus principales soportes vimos que tenía la finalidadde formar estudiantes críticos, no simples bachilleres. Estudiantes capaces de afrontar la vida en su familia y en su sector, donde los valores sean su singularidad. Como Roberto nos dice “no ver una persona pateando un animal o depositando basura en la calle”. Entregar ciudadanos, no solo números cada final de año escolar.

Iniciar un modelo educativo horizontal, amplio, inclusivo, donde los hijos de los pobres conocieran por primera vez una tablet o una pizarra electrónica, que en cuestión de días rompa la brecha digital para los desposeídos. Esto molestó, dotar de becas a jóvenes de apellidos tan comunes como sus rostros.

Dotar la escuela de herramientas y tecnologías, de contenido, convertirla en espacio para dibujar la ciencia y la sociedad con otros colores, de construir aulas innovadoras, docentes haciendo de facilitador; permitiendo un estudiante libre para hacer de la ciencia una diversión no un acto de aburrimiento y miedo. Creando programas y propuestas que refrenden el conocimiento como Dominicana Lee, Cátedras Ciudadanas, libros de textos virtuales en tiempo real, bibliotecas internacionales con millones de libros de todo género…festivales a la cultura y a la ciencia, una feria al conocimiento y a los valores, eso es educación. Escuelas abiertas a la sociedad y el conocimiento jamás cerradas. Todo esto desafiando la peor pandemia de los últimos 100 años.

Roberto emprendió reconstruir la relación con todos los académicos, empleados, sindicales, empresarios altos y pequeños. Por dar espacio o invitar a los miles de emprendedores pequeños a convertirse en suplidores del ministerio, despertó los apetitos de los que nunca han dejado de ganar y acumular sin importar quien gobierne.

Roberto como conocedor de la sociología histórica del país está debidamente informado, este pueblo es y ha sido mayormente dirigido por conservadores y ante cualquier reforma que estimule actores que no provengan de los mismos de siempre no gozan de su permiso para darle paso. Entonces Roberto se atrevió a iniciar una reforma opuesta a los que desean jóvenes consumidores de falsos ídolos y de música chatarra. Roberto te atreviste a manejar un presupuesto para la educación no para hacer jugosos negocios con el estado.

Por: Manuel Guerrero

Comparte la Noticia:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.