Hasta mediados de diciembre presenta dos piezas con el estilo de trabajo para Microteatro, en la Zona Colonial.

Francis Mesa

Santo Domingo, RD.-A Jozze Sánchez el amor por el arte lo atrapó siendo niño, y por influencias. Lo influenciaron la lectura, las voces que usaba uno de sus abuelos para contarle cuentos y su madre, con quien él ensayaba canciones para cantarlas en la iglesia o cualquier otro aforo.

Dice que su imaginación siempre ha sido prolífera y que de niño “montaba dramas” para contarle cosas a sus amigos. “Lloraba con situaciones creadas por mi imaginación y así le decía las cosas a mis amigos y familiares. Alguien pudiera decir que eran traumas o genialidades de la infancia”.

Hace 18 años, por su histrionismo innato, Jozze fue nombrado director del grupo teatral de la iglesia que visitaba. “Yo no sabía mucho de ese mundo, pero empecé a escribir obras y a dirigir actores en puestas en escenas poco convencionales para lo que se hacía en las iglesias, allí también me tocó hacer pantomima danzada y cantaba”.

Luego pasó a ser un pupilo de Otto Coro, cubano creador de teatro grupal en República Dominicana. Él le ayuda en su etapa de director aficionado. Y de ahí llega a Teatro Proyección de INTEC, fundado por el cubano hace 44 años.

Hoy es académico, dramaturgo, actor, director y comienza el camino de coreógrafo, pero según él, sigue siendo el autodidacta enamorado del teatro que continúa aprendiendo del mundo de las tablas.

José Antonio Sánchez Duarte, su nombre de pila, forma parte del equipo del teatro Rodante, escribe sobre temas actuales y también ha hecho versiones libres de obras clásicas como Don Quijote, actúa y, como su abuelo, tiene la capacidad de interpretar varias voces en una sola obra teatral. 

Es el creador de EntreCuerpos, un proyecto de teatro en movimiento, en el que actores danzan y bailarines actúan en un mismo escenario, recientemente presentó el espectáculo “ro.TO” y hasta el 13 de diciembre en las salas de Microteatro presenta dos obras: “Prodúceme” y “Coácheame”.

Sus influencias teatrales han estado marcadas por los programas “Castillo Ratimbum” y “María Moñito”. Pero al principio, su motivación no fueron otros artistas; fue la literatura.

“Leí enfermizamente y escribía cuentos y poemas. Cuando descubro el teatro y que mis escritos podrían tener carne, hueso, emociones y voz, me enamoré del teatro y decido prepararme para poder interpretar mis personajes y los de otros autores y directores. Me fui a la Escuela Nacional de Arte Dramático de Bellas Artes. Yo era un hombrecito cuando inicié, de 20 y tantos”, relata.

Su visión del teatro local

“Nos falta apoyo. Nuestro teatro es bueno, diverso, profesional. Si uno escucha las opiniones constructivas sigue creciendo, porque el terreno está ahí y es fértil. Pero las condiciones para crear independientemente en República Dominicana son muy incómodas, se necesita una ley de teatro que nos abrace a todos. La cultura salva a la humanidad por tanto es un activo importante de las naciones que quieren progresar integralmente”.

Como un lamento, Sánchez reconoce que al teatro local le sobra la envidia y las prácticas detractoras. Hay espacio para todos/as y debe existir todo tipo de teatro porque hay todo tipo de público, reflexiona. 

“Debemos fortalecer el discurso conceptual y escénico, siempre, nunca bajar de ahí, no dejarnos comer por la inmediatez y el facilismo y cerrar los oídos a toda recomendación proveniente de resentimientos. No dejar de mirar al futuro con un pie en el pasado y no dejarse arrastrar por el pasado sin entender el propio presente, mientras se crea el futuro”.  

Nuevos montajes 

Hasta mediados de diciembre presenta dos piezas con el estilo de trabajo para Microteatro. En ese espacio mezcla la comedia con problemáticas o situaciones sociales. 

“Prodúceme” es una pieza de teatro y audiovisual, que explora como la gente con influencia en las redes y medios de comunicación y “Coácheame” es una burla a la irresponsabilidad de la gente que utiliza el coach para beneficiarse de las desgracias emocionales y de actitudes de la gente y a la inmediatez de una psicología light muy de moda en el mundo que nos deja más desarmados que como estábamos antes de buscar ayuda. 

“A mí me gusta hacer Microteatro, le encontré el placer, porque desde la escritura uno está creando al borde, ya que puede ser más compleja que una obra grande, así como el cuento y la novela. Me gusta comprobar con el público de cerca las dinámicas que estoy investigando en la cabeza”.

Lo tiene muy claro. Para considera que todo espacio que se dedique al teatro es importante, porque es un punto de encuentro entre actores y público. sugiere que el teatro breve siempre ha existido, que hay obras eternas que no pasaron de 10 minutos, ni fueron en un teatro formal, sino en un espacio alternativo. 

Sus referencias

Jozze sueña con dirigir a Carlota Carretero, a quien considera “una actriz maravillosa, genuina, exorbitantemente talentosa”. También quisiera dirigir a Johanna González, por ser una actriz creativa, arriesgada, versátil y muy talentosa. 

Otros de sus anhelos es montar algo para Hony Estrella y Lumy Lizardo, a quienes describe como “dos estrellas” y de los varones, a Arturo López y a Radhamés Polanco, por “geniales”. 

Seguro que Otto V Coro, Radhamés Polanco, Claudio Rivera, Servio Uribe, Carlota Carretero y Cristóbal Peláez, a quienes considera sus referentes, deben estar orgullosos del artista conceptual y disciplinado en el que Jozze Sánchez se ha convertido y el teatro joven, alternativo y de relevo, tiene en él un excelente representante.

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