Las declaraciones de Muhoozi Kainerugaba obligaron al mandatario ugandés, Yoweri Museveni, a disculparse con el pueblo keniano.

Muhoozi Kainerugaba, hijo del presidente ugandés, Yoweri Museveni, y comandante de las fuerzas terrestres del país, fue relevado de sus funciones este martes, luego de amenazar repetidamente con invadir la vecina Kenia en una serie de controvertidos mensajes que publicó en su cuenta oficial de Twitter.

“Mi ejército y yo no tardaríamos ni dos semanas en capturar Nairobi [capital de Kenia]”, aseguró Kainerugaba en la red social, donde también sugirió que los dos países abandonaran sus fronteras coloniales y se unieran. 

“Mis hermanos kenianos, vamos a ser un solo país. ¡Cualquier guerra contra nosotros terminará rápidamente! (…) Las fronteras establecidas por los colonizadores no significan nada para nosotros los revolucionarios”, afirmó en otros tuits. 

Sus publicaciones provocaron reacciones de enojo entre los internautas kenianos y obligaron al Ministerio de Relaciones Exteriores de Uganda a emitir una nota para aclarar que las palabras de Kainerugaba no expresaban la posición oficial del Gobierno, además de pedir a Nairobi que ignorara tales comentarios. Poco después, el Ministerio de Defensa informó que el teniente general dejaría su cargo tras ser ascendido a general y que continuaría con sus deberes militares como “asesor presidencial sénior para operaciones especiales”. No se ofrecieron detalles sobre las causas de esta decisión.

En medio de la tormenta diplomática, el propio Kainerugaba acudió de nuevo a la red social, asegurando que “nunca golpearía al Ejército keniano”. Invitó a la vecina nación a “relajarse” y dijo que había discutido el asunto con su padre. “Aparentemente, mis tuits asustaron demasiado a los kenianos”, escribió.

A continuación, en una declaración escrita difundida este miércoles, el presidente Museveni pidió perdón al pueblo keniano por “los tuits enviados por el general Muhoozi” y aseveró que había hablado con su homólogo de Kenia, William Ruto, sobre el asunto.

“También lo siento por los ugandeses que podrían haberse molestado al ver a uno de sus funcionarios entrometiéndose en los asuntos de la hermana Kenia (…) No es correcto que los funcionarios públicos, ya sean civiles o militares, comenten o se inmiscuyan de alguna manera en los asuntos internos de países hermanos”, manifestó.

Al mismo tiempo, Museveni explicó el porqué del ascenso a su hijo pese a las controversiales opiniones, argumentando que “hay muchas otras contribuciones positivas que el general [Kainerugaba] ha hecho y puede seguir haciendo”. “Esta es una fórmula probada: desalentar lo negativo y fomentar lo positivo“, añadió.

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