El indicador global bajó un 0.6% frente a noviembre, aunque cerró 2025 con un aumento promedio de 4.3%, impulsado por los aceites vegetales y los productos lácteos
El índice de precios de los alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) registró en diciembre una caída mensual, impulsada por el descenso de las cotizaciones de los productos lácteos, la carne y los aceites vegetales, que compensó ampliamente el aumento de los precios de los cereales y el azúcar.
De acuerdo con el organismo internacional, el indicador, que mide la evolución mensual de los precios internacionales de una canasta de productos alimenticios básicos, se situó en diciembre en un promedio de 124.3 puntos, lo que representa una disminución del 0.6% respecto a noviembre y un 2.3% menos en comparación con el mismo mes de 2024.
En el balance anual, el índice de precios de los alimentos de la FAO alcanzó en 2025 un promedio de 127.2 puntos, lo que supone un incremento del 4.3% frente al promedio de 2024, reflejando principalmente el encarecimiento de los aceites vegetales y los productos lácteos a lo largo del año.
Cereales al alza
El índice de precios de los cereales aumentó en diciembre un 1.7% respecto al mes anterior, impulsado por la preocupación en torno a los flujos de exportación de trigo desde la región del Mar Negro, la sólida demanda internacional de maíz, el aumento de la producción de etanol en Brasil y Estados Unidos, y el alza generalizada de los precios del arroz.
Sin embargo, en el 2025, el índice de cereales se situó en promedio un 4.9% por debajo de su nivel de 2024, marcando su tercer descenso anual consecutivo y el promedio más bajo desde 2020. Por otro lado, los precios internacionales del arroz registraron una fuerte caída anual del 35.2%, debido a la abundancia de suministros exportables y a la menor demanda de algunos países importadores asiáticos.
El índice de precios de los aceites vegetales descendió un 0.2% en diciembre y alcanzó su nivel más bajo en seis meses, como resultado de la caída de los precios del aceite de soja, colza y girasol, que superó el aumento del aceite de palma. A pesar de ello, el índice promedió en 2025 fue un 17.1% más que en 2024, su nivel más alto en tres años, en un contexto de escasez de la oferta mundial.
Por su parte, el índice de precios de la carne bajó un 1.3% mensual, aunque se mantuvo 3.4% por encima del nivel de diciembre de 2024. En el balance anual, los precios de la carne aumentaron un 5.1%, apoyados por la fuerte demanda global de importaciones, la incertidumbre asociada a brotes de enfermedades animales y las tensiones geopolíticas.
Lácteos a la baja
El índice de precios de los productos lácteos registró en diciembre una caída del 4.4%, principalmente por el fuerte descenso de los precios de la mantequilla, asociado a una mayor disponibilidad estacional de nata en Europa. Aun así, el índice cerró 2025 con un aumento promedio del 13.2% frente al año anterior.
Sin embargo, el índice de precios del azúcar subió un 2.4% en diciembre, impulsado por una fuerte reducción de la producción en las principales regiones azucareras del sur de Brasil. Pese a este repunte mensual, el azúcar se mantuvo un 24.0% por debajo de su nivel interanual y cerró 2025 con una caída promedio del 17.0%, su nivel anual más bajo desde 2020, en un contexto de amplias disponibilidades exportables.
Fuente: El Dinero
