Por: Janser Martínez
El 12 de agosto de 1978, mediante la Ley 916, el entonces distrito municipal de Peralta —integrado por las secciones de El Majagual, El Carrizal, Puerto y la villa de Peralta— fue elevado oficialmente a categoría de municipio. Hoy, en su 48 aniversario, la comunidad conmemora silenciosamente más de cuatro décadas de historia y tradiciones.
El Verdadero Tesoro: Por encima de cualquier limitación estructural, el alma de Peralta reside en su gente:
▪ Calidad humana: Una comunidad de brazos abiertos donde el saludo cordial y la disposición para ayudar definen el día a día.
▪ Hermandad: El orgullo de pertenecer a esta tierra se transmite de generación en generación, manteniendo viva la generosidad y la acogida en cada hogar.
Retos Urgentes para el Futuro Municipal
Para garantizar un porvenir próspero, el municipio demanda políticas públicas integrales enfocadas en:
▪ Rescate de la identidad: Puesta en valor de la historia, la cultura y las tradiciones locales.
▪ Reconocimiento comunitario: Homenaje activo a los personajes ilustres y gestores comunitarios.
▪ Proyección turística: Difusión de la riqueza autóctona y paisajística.
▪ Participación ciudadana: Consolidación de la integración comunitaria como motor principal de desarrollo e involucramiento en la toma de decisiones municipales.
▪ Un compromiso integral y real con el medioambiente y recursos naturales.
Entre la Nostalgia del Progreso y el Olvido Institucional
A 48 años de su fundación, persiste una deuda histórica con nuestro desarrollo local:
▪ Obras y vías en el olvido: Infraestructuras vitales como parques, canchas y la funeraria municipal avanzan con una lentitud altamente cuestionable y desesperante. A esto se suma el deterioro crítico de las vías de comunicación —como la carretera Peralta-Azua y los caminos vecinales— y la histórica indiferencia de políticos y funcionarios, en especial los foráneos.
▪ Insatisfacción ciudadana histórica: La gestión local siempre ha genera un profundo descontento debido a la baja ejecución presupuestaria en obras de interés local y de competencia municipal, traduciéndose en una falta de respuestas tangibles.
▪ Llamado a la acción: Urge transparentar, eficientizar y asumir un compromiso ético y genuino con la municipalidad. Se debe aprovechar las capacidades y buenas intenciones de su gente para transformar el enorme potencial de Peralta, y exigir siempre, fuera de banderas partidistas, el cumplimiento del deber ser a las autoridades.
¡Peralta necesita y merece un futuro mejor!

