Del 1547 a 1582, aparecen varias personalidades españolas desempeñando funciones en Compostela de Azua: Francisco de Rivas es nombrado como Escribano Público y del Concejo de la Villa; mientras que Francisco García figura como mayordomo del ingenio de Hernando Gorjón y Rodrigo Durán y Juan Sánchez Trucha son nombrados Alcaldes. En 1548 muere el escribano Gonzalo de Cazorla y le sucede en el cargo Andrés de la Calleja.

En 1554 es nombrado Lupercio de Quiñones como escribano y en 1563 es nombrado Avendaño en las mismas funciones. Para 1582 aparece en ese puesto Juan Bautista Fernández.

Para 1550 se producen muchos artículos derivados del azúcar en Europa; lo que hace fortalecer como nunca el negocio del contrabando y la piratería con barcos franceses, debido a que por aquí no pasa la flota de la Corona. Este contrabando se hace en el Sur, fundamentalmente en Azua y zonas más al oeste. Y, como resultado de ello, de 70 mil habitantes en la isla en 1517, en 1557 quedan sólo unos 20 ó 30 mil. De éstos, 5 mil son españoles, 500, indios, y el resto, negros.

Las estimaciones de Rosemblat, para el 1570-75, hablan de entre 18,500 y 36,500 habitantes. De éstos, 5 mil eran españoles; 500 eran indios, y el resto, negros.

La gran actividad de los primeros ingenios azucareros que tuvo Azua empezó a decaer a partir del 1580, año en que la economía de la colonia se fue a pique.

Las razones de esta decadencia azucarera fueron las siguientes: La fuerte competencia de la producción de Cuba, México, Perú y otros; las constantes rebeliones de los negro esclavos, que se dedicaban después a otro tipo de trabajo; la emigración de muchos de los dueños de ingenios, los riesgos en la exportación, por los piratas y corsarios, y la preferencia por el cultivo del jengibre, que se producía a bajo costo y tenía buenos precios internacionales.

Esta fue una muy triste noticia para la Azua de entonces, cuya economía se basaba fundamentalmente en las plantaciones cañeras, en los hatos ganaderos y en el corte de madera.

En 1586 se produce la invasión del inglés Francis Drake, y el mismo se lleva todo lo que encuentra y que puede tener algún valor. A partir de ahí, siguen merodeando los piratas y corsarios ingleses. A los nueve años después del saqueo de Drake; es decir, en 1595, entra un barco inglés a la Bahía de Ocoa, y roba todo en los ingenios Casui, Ocoa y Cepícepí, y secuestra a dos mujeres. El capitán de esta nave fue el pirata Lanton, quien asedió la ciudad.

A partir de 1591 se crea la modalidad de los ´´oficios vendibles´´, para ofertar los cargos de Alguaciles Mayores, regimientos y escribanías, con el propósito de aumentar la cantidad de estos funcionarios.

En 1593, Don Francisco Abarca Maldonado, Alférez real, recibe la orden de confirmación como regidor de Azua;  mientras que Juan García de Solís, Salvador González, Pedro de Guevara, Gonzalo Fragoso y Miguel Hernández, logran ser regidores por vía de la compra de oficios. En el mismo año es nombrado como escribano Juan López, y Gonzalo Fragoso compra también el oficio de Alguacil Mayor vitalicio de la ciudad.

En 1594 le fue confirmado el título de Alférez Mayor vitalicio de Azua a Don Francisco Abarca.

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