El impacto de la moneda electrónica no se limitaría a las finanzas.

El Gobierno chino está sometiendo a pruebas el Pago Electrónico de Moneda Digital (Digital Currency Electronic Payment, o DCEP), un sistema que tendrá algunas características de las criptomonedas y que el Banco Popular Chino busca presentar el próximo año.

Se trata de un medio de pagos legal desarrollado por el banco central y que será respaldado por depósitos en la moneda nacional. el yuan.

Los bancos comerciales se verán obligados a convertir en esa nueva moneda digital parte de sus activos en yuanes y a repartirlos entre empresas y ciudadanos. Según informan los medios locales, hasta ahora cuatro grandes bancos estatales han iniciado amplias pruebas internas del monedero digital. Se trata del Banco de China, el Banco de Construcción de China (CCB), el Banco Industrial y Comercial de China (ICBC) y el Banco de Agricultura de China.

Como parte de las pruebas del DCEP, las autoridades de las ciudades de Pekín, Chengdu y Suzhou repartieron un equivalente de varios millones de dólares en forma de sorteos públicos realizados en los últimos meses. Actualmente el yuan digital se puede utilizar solo para adquirir mercancías en JD.com, una plataforma de comercio digital y socio oficial del Banco Popular.

En el futuro, la moneda será integrada en aplicaciones de pagos móviles como Alipay y WeChat.

Utilidad

El DCEP le otorgaría varias ventajas al Gobierno comunista. Según recoge Coindesk, el Banco Popular podrá controlar el uso de fondos y subsidios estatales. Por ejemplo, si el Banco Central le asigna fondos digitales a un banco comercial para acreditar negocios pequeños, podría activar estos fondos en el sistema no antes de que lleguen a los destinatarios. Igualmente, se podrían confiscar ahorros digitales obtenidos de manera ilegal.

Tras empezar los trabajos de desarrollo de su moneda digital en 2014, China obstaculizó la circulación de criptomonedas, incluido el bitcóin, en el país. Los negocios en criptomonedas fueron terminados en unas 100 bolsas chinas a partir de 2017 conforme a las regulaciones locales sobre fraude y blanqueo de fondos.

Para los consumidores el yuan digital significaría pagos más rápidos y cómodos mediante códigos QR, mientras que el Gobierno se haría con una herramienta eficaz de monitoreo de transacciones y de recogida de datos sobre los ciudadanos.

Asimismo, el nuevo ecosistema permitiría evitar riesgos vinculados a Wechat y Alipay, que representan el 98% de los pagos móviles en el país, según Bloomberg. Estas plataformas pertenecen a compañías privadas, que podrían poner en peligro la estabilidad financiera si surgieran problemas técnicos o financieros. Además, existen preocupaciones sobre la integridad de los datos personales de usuarios almacenados en servidores privados.

Campo de pruebas para una nueva economía 

En una dimensión más amplia, la introducción del yuan digital no se limita a las finanzas, sino que es una cuestión de desarrollo de herramientas de recogida y aplicación de datos para fomentar una economía más inteligente, basada en información de tiempo real.

El experimento digital en China es un polígono de pruebas para una tendencia que debe desplegarse pronto en el resto del mundo, y el derecho a emitir y controlar las monedas digitales podría ser un nuevo campo de batalla entre las economías desarrolladas.

Mientras que EE.UU. ha realizado simplemente investigaciones teóricas en la materia, Pekín ha dado un paso hacia la posibilidad de convertir el yuan digital en una moneda de reserva

A pesar de las declaraciones iniciales del Gobierno sobre la orientación del yuan digital hacia el mercado interior, el Banco Popular está colocando los cimientos para usar la moneda en transacciones transfronterizas. En febrero el Banco Popular Chino, conjuntamente con los bancos centrales de Tailandia, Emiratos Árabes Unidos y la Autoridad Monetaria de Hong Kong, empezó a desarrollar un proyecto en este ámbito.

Mientras que Estados Unidos ha realizado simplemente investigaciones teóricas en la materia, Pekín ha dado un paso hacia la posibilidad de convertir el yuan digital en una moneda de reserva.

Conforme a los planes del Ministerio de Comercio de China, el período de pruebas de la moneda continuará hasta 2023, aunque la prensa internacional ha publicado información según la cual el yuan digital estará disponible para los visitantes de los Juegos Olímpicos de Invierno 2022 en Pekín.

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