Para el Ejército dominicano el uso de los drones es un elemento clave para el decomiso de mercancía ilegal

La puerta abierta, el guardia los espera para un chequeo rutinario, les cede el paso y sus manos echan a correr con fervor carretillas vacías que pretenden llenar de alimentos. Los lunes, miércoles y viernes haitianos de todas las edades cruzan hacia Dajabón, República Dominicana con la esperanza de adquirir productos, principalmente alimentos.

“Ustedes van a ver la realidad de las cosas”, así describe el comandante general del Ejército, mayor general Estanislao Gonell Regalado, el mercado transfronterizo de Dajabón.

“Ustedes ven que llevan todo tipo de mercancías en vehículos de tres ruedas, pero esto es ahora que están modernos (los haitianos), porque antes era a pie que se llevaban los productos”, comentó el general Gonell Regalado, durante la visita al mercado entre Dajabón, República Dominicana y Juana Méndez, Haití.

Los mercados trasfronterizos entre ambas naciones sirven para aliviar los graves problemas de desabastecimiento que sufre la población haitiana y, además, genera dinamismo económico para los dominicanos.

Sin embargo, día tras día las autoridades dominicanas luchan contra la entrada, salida, venta clandestina de mercancías y la migración ilegal. Otras autoridades que se integran a esta labor, además del Ejército de República Dominicana, son la Dirección General de Aduanas, Ministerio de Agricultura y la Dirección General de Migración.

En cuanto a la mercancía, el ajo es el producto que representa mayor compromiso de las autoridades para evitar su contrabando. “Aquí hay mucho contrabando de ajo y prácticamente en la frontera completa, debido a que pagan muy bajo arancel en comparación con lo que se vende aquí en República Dominicana”, dijo el mayor general Gonell Regalado.

En 2018, las instituciones de las Fuerzas Armadas incautaron 185,580 libras de ajo, para un incremento absoluto de 166,402 libras, al compararse con las 19,178 libras incautadas en 2015. Entre el período 2015-2018, se retuvieron 310,034 libras, según informaciones ofrecidas por el general Santo Guerrero Clase (ERD).

Mientras, la incautación de bebidas alcohólicas pasó de 33,803 botellas en 2015 a 40,122 botellas en 2018. Asimismo, el decomiso de cigarrillos tuvo un aumento absoluto de 1, 813,524 (127%), al pasar de 1, 419,450 unidades en 2015 a 3, 232,974 unidades en 2018.

Para el general Guerrero Clase “el contrabando de mercancías, deprime el aparato productivo nacional”.

Explica que “cuando el ajo entra de manera ilegal provoca que se deprima la producción o no se compre la cosecha de Constanza, zona de mayor producción. Entonces, al no comprarse se afecta el elemento económico del municipio”. En cuanto a los aranceles, sostuvo que la bebida alcohólica paga entre un 18% y 20% de impuestos, mientras el ajo solo paga 8%.

Para combatir el narcotráfico, el general Guerrero Clase dice que se ha incrementado la presencia de organismos como la Dirección Nacional de Drogas y sus unidades caninas, en Jimaní, Pedernales, Capotillo y se han reforzado los organismos de inteligencia del Ejército.

Tecnología

La tecnología juega un papel fundamental en la seguridad fronteriza. El general de brigada Alexis Santana Almonte, director de Inteligencia del Ejército (G-2), enfatizó que los ilegales utilizan diferentes trechos para evadir los chequeos, y para contrarrestar la situación las autoridades utilizan drones, equipos de última generación en término de visibilidad que permiten ubicar las posibles amenazas de manera más precisa.

“Con estos equipos podemos detectar cuando un grupo de ilegales está tratando de cruzar por esos trechos que, por sus condiciones, no están habilitados regularmente y entonces procedemos a enviar la unidad para apresarlos”, dijo el general Santana.

El general explicó que los drones tienen una autonomía de 38 minutos en el aire y pueden trabajar sin problemas en condiciones adversas, tanto de altura, lejanía, temperatura y visibilidad.

Además, los drones han contribuido para evitar los ilícitos –según el director del G2– y su efectividad se puede identificar en el aumentado de las estadísticas, tanto en la detención de indocumentados y de algún tipio de contrabando que se esté moviendo.

Para el mayor general Gonell Regalado, el uso de los drones también ha contribuido en la eficiencia del personal. “Con el drone se detecta dónde están los focos, alguna invasión en cuanto a indocumentados y entonces se refuerza la patrulla”.

Gonell Regalado explicó que por las malas condiciones de la Carretera Internacional, los drones sirven como cámaras de video vigilancia, porque se pueden llevar donde quiera y siempre se tendrá buena comunicación efectiva.

En cuanto al personal que maneja los equipos, el comandante del Ejército dijo que en la actualidad 22 miembros están recibiendo un mes de capacitación para aprender a usarlos de forma correcta. “Ahora mismo es un plan piloto en la Carretera Internacional, pero pronto se habilitará desde Pedro Santana hasta Carrizal, unos 72 kilómetros más”.

Mercado sur

¿Mercado binacional o transfronterizo? El general del Ejército Guerrero Clase explicó que solo en la montaña Cacique Enriquillo, entre Hondo Valle y La Descubierta, es donde se realiza el único mercado binacional entre República Dominicana y Haití. En la mañana se realiza en territorio dominicano y en la tarde del lado haitiano.

Santo Guerrero enfatiza que los otros mercados que se desarrollan en la frontera favorecen a los dominicanos. Citó, por ejemplo, que en el mercado de Dajabón, las botellas de agua, medicamentos u otros productos comercializados se venden en República Dominicana. “Los mercados no son binacionales, son mercados entre dos naciones y se realizan de este lado por un elemento simple: la seguridad”.

De los cuatro puntos fronterizos, la aduana en la localidad de Malpasso, en Jimaní, representa mayor aporte al fisco dominicano, por la cercanía que tiene con Puerto Príncipe, capital haitiana.

El coronel Francisco Puentes Montaño (ERD), estimó que este mercado genera US$1,000 millones anuales, un 60% de toda la mercancía enviada a Haití. “Cualquiera puede creer que es Dajabón, pero es este punto porque está cerca de la capital haitiana”.

Según Puentes Montaño, en Malpasso se realiza comercio todos los días y, por ello, las autoridades dominicanas tienen 140 soldados en vigilancia permanente, en la base de Jimaní. Sin embargo, el número de soldados y la cantidad de personas que realizan comercio en la zona no van de la mano. El oficial estimó que entre 15,000 y 20,000 personas cruzan diariamente a comercializar.

En este mercado existe una pared que a simple vista marca la línea fronteriza entre las dos naciones, sin embargo, el embajador William Páez Piantini enfatiza que de ninguna manera es la línea de demarcación, ya que la pirámide número 250 quedó detrás de la puerta, a unos 200 metros aproximadamente.

Páez Piantini afirma que anteriormente la puerta estaba como control porque la línea de demarcación estaba definida en Malpasso y los haitianos no la violaban, pero en la actualidad alegan que ese territorio les pertenece.

“Se presume que a raíz de la crecida del Lago Azuei hubo que rellenar el terreno y por eso la pirámide divisora quedó un poco más hacia allá (en Haití), pero hubo que poner la puerta aquí (actual Aduana Malpasso) para poder comercializar porque sino la provincia se iba a quedar sin el comercio tradicional que realiza con Haití”, dijo Puentes Montaño.

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Por El Dinero