Santo Domingo, RD.- A cuatro días de cumplir 88 años, el coronavirus le puso fin a la fecunda exis­tencia de Kalil Haché, uno de los más entusiastas de­portistas que ojos huma­nos hayan visto. El ensañamiento del COVID-19 con las perso­nas de avanzada terminó con la vida del “Coronel del Deporte”. En el pasado un estacado polista y pro­pulsor en el presente de las mejores causas del de­porte dominicano.

El virus devino en un in­farto y terminó con el fer­vor del presidente del Cír­culo Deportivo Militar, lo  cual no pudo en muchos años un cáncer de próstata grado siete, una terrible caída que sufrió en la Sema­na del 1983 mientras juga­ba polo que le ocasionó se­veros daños en la columna vertebral.

Tampoco diezmó su pa­sión y amor por la vida la pérdida de un ojo diez años antes también en momen­tos en que practicaba ese deporte.

Kalil sobrevivió también a su condición de diabéti­co, a frecuentes ataques de bronconeumonía y a la ira de quienes combatieron un régimen oprobioso, del que fue una de sus partes bue­nas. Como nunca se man­chó sus manos y más bien utilizó sus relaciones para salvar vidas, incluidos mu­chos jóvenes deportistas de la época, y ayudar a perso­nas de escasos recursos pu­do permanecer en el país luego del final de la dicta­dura trujillista

Su afición por los caba­llos no se limitó al polo. Fue un gran propulsor de la hí­pica en el país, así como de la equitación, saltos con obstáculos, rodeos y otras fascinantes modalidades del ecuestre.

En su hogar se le rinde culto al caballo en cada rin­cón, dejando poco espacio para la decoración a su ab­negada esposa Elsy, tam­bién recluida por causa del virus en el hospital Ramón de Lara.

La tumba, su última mo­rada, tiene a un imponente equino en su techo.

Las carreras de caballo alcanzaron su punto más alto en cada una de las 30 ediciones del Clásico Kalil Haché, instituido en su ho­nor por la Comisión Hípica Nacional.

Se trataba de un verda­dero festival que incluía, además, pruebas de burros, de Caballitos Yeyé, lanza­mientos de paracaidistas, orquestas, reparto de al­muerzo y refrigerios.

Por su humildad y deseos de hacer sentir bien a sus in vitados del ámbito deporti­vo, militar, empresarial, po­lítico, así como a simples personas de a pie, termina­ba sumándose al staff de camarería. El Ministerio de  Deportes, el Comité Olímpi­co Dominicana, equipos de béisbol profesional que ad­versan al suyo pero nunca a él, entre otras instituciones en sentido general y depor­tistas en lo particular, lloran la muerte física del padre de Elsita y Maribal un ciudada­no que prodigó amor y cola­boración a todos el que en­contró en su dilatado paso por este mundo.

Adriano Valdez Russo, presidente del Consejo Di­rectivo de las Águilas Ci­baeñas, lo definió como un hombre afable y que goza­ba del cariño y el aprecio de quienes lo trataron.

“Lo vamos a extrañar mucho en la rueda de pren­sa de las Águilas Cibaeñas, donde siempre fue un invi­tado privilegiado para noso­tros”, expresó Valdez Russo.

“Don Kalil contó con el aprecio, el cariño y el res­peto de la sociedad domi­nicana, en especial de la comunidad deportiva por la cordialidad y afabilidad que le caracterizó en el trato personal”, dijo el presidente de los Tigres del Licey, Do­mingo Pichardo.

“Cuando la muerte de un hombre bueno, de un solda­do, de un hermano y com­pañero toca nuestras puer­tas, el mejor homenaje que podemos rendirle es la pro­mesa de recordarlo siem­pre”, declaró el ministro de Defensa Rubén Darío Pauli­no Sem.

“Es atesorar, enaltecer en la memoria institucional y personal que su ejemplo, nos motivara y acompañará en la razón de ser de nues­tros cuerpos castrenses, a quien Kalil dedicó sus gran­des sueños, la entrega de sus mejores años y su ale­gría”, apuntó el teniente ge­neral Paulino Sem, quien lo designó en el 2018 presi­dente del Círculo Deportivo Militar.

“Hermano Kalil, los hom­bres recios, nobles, que han dedicado sus vidas a los de­más, nunca mueren, se quedan en los corazones agradecidos y en el espíritu de superación de los demás y en el amor sin límites de la vida.

Estrellas Orientales también están de luto

El equipo de béisbol Estre­llas Orientales manifestó su pesar este viernes por el fallecimiento esta mañana del miembro de su consejo de directores y destacado deportista coronel del Ejér­cito Kalil Haché, inmortal del deporte de San Pedro de Macorís.

En un despacho de prensa del club, la directiva de las Estrellas aseguró que el fa­llecimiento de Haché deja en su seno un gran vacío, por la ausencia de alguien quien tuvo en la nobleza y en la disposición de servir a los demás algunos de sus principales atributos.

Haché, de 88 años, falleció este viernes a las 6:45 a.m., en el hospital Ramón de La­ra de la Fuerza Aérea Domi­nicana. Fue contagiado con coronavirus.

El nativo de San Pedro de Macorís era presidente del Círculo Deportivo de las Fuerzas Armadas y la Poli­cía Nacional.

 Un gran polista en su ju­ventud, Haché fue siempre un entusiasta y fiel segui­dor de las Estrellas, por lo cual con frecuencia era vis­to en los estadios de béisbol del país, en los partidos del equipo.

El COD expresa pesar

“El Comité Olímpico Domi­nicano expresa su nota de duelo por la muerte del co­ronel Kalil Haché Malkún”, expresó el titular Luis Mejía Oviedo.

Manifestó que el hasta ayer presidente del Círculo De­portivo Militar, fue ante todo un hombre de servicio en to­do el sentido de la palabra pa­ra el deporte dominicano.

“Estaba para las mejores causas siempre. Colabora­dor 24 horas todos los días de la semana”, resaltó. “En lo particular era un hombre afable que mostraba su cara de solidaridad en todas las circunstancias”, enfatizó.

Indicó que el veterano de­portista siempre fue dado a buscarle solución a los pro­blemas que se presentaban.

“Nos llenas de inmensa tris­teza conocer de su partida y aún más en estas circunstan­cias, que a todos sus familia­res no podemos expresar­les del dolor que embarga a toda la familia del depor­te olímpico en la República Dominicana”, lamentó Lui­sín en entrevista concedida a este diario.

“El movimiento deportivo, militar y policial pierde a un gran hombre, y que ade­más fue un gran deportis­ta”, agrega una nota emiti­da por la oficina de prensa del COD.

“Hemos perdido un gran so­porte del deporte en sentido general y un gran ser huma­no. Nos unimos al dolor que embarga en estos momen­tos a su familia y a los cuer­pos castrenses”, Siguió diciendo la nota del COD.

Haché Malkún había sido hospitalizado pasado el 16 de este mes por presentar síntomas de coronavirus, los cuales fueron confirma­dos tras habérsele someti­do a pruebas de la enferme­dad.

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