Santo Domingo, RD.– El analista meteorológico Jean Suriel informó que la combinación de una vaguada con la onda tropical número 32 mantendrá un panorama meteorológico inestable durante este fin de semana en la República Dominicana, con la ocurrencia de aguaceros, ráfagas de viento, descargas eléctricas y la posibilidad de granizadas en distintas regiones del país.
De acuerdo con el especialista, las partículas correspondientes a la nube de polvo del Sahara número 13 comenzaron a alejarse del territorio nacional en las últimas horas, dando paso a condiciones más favorables para la formación de lluvias debido a la influencia de una vaguada, el ingreso de vientos húmedos y las altas temperaturas provenientes del mar Caribe.
Para la tarde de este viernes se prevén precipitaciones de intensidad moderada acompañadas de ráfagas de viento sobre provincias del sur, sureste, noreste, la Cordillera Central, el norte y el noroeste. Durante la noche persistirán algunos chubascos aislados.
Suriel explicó que este sábado se registrará una ausencia significativa de polvo del Sahara, situación que contribuirá a disminuir las alergias respiratorias. Sin embargo, en horas de la tarde aumentarán los aguaceros y las ráfagas de viento debido a la incidencia directa de la onda tropical número 32.
Las condiciones de inestabilidad continuarán el domingo, cuando se esperan lluvias entre moderadas y fuertes, especialmente durante la tarde. El pronóstico incluye la posibilidad de tormentas eléctricas y granizadas aisladas como consecuencia de la interacción entre la vaguada y la onda tropical.
Para el lunes, el experto prevé un ambiente mayormente nublado con algunas lluvias durante la mañana, mientras que después del mediodía la radiación solar y los vientos cálidos marinos favorecerán el desarrollo de aguaceros de mayor intensidad en diferentes puntos del territorio nacional.
Ante este panorama, se recomienda a la población mantenerse atenta a las actualizaciones de los organismos oficiales y tomar las precauciones necesarias, especialmente en zonas vulnerables a inundaciones urbanas y crecidas repentinas de ríos, arroyos y cañadas.

