Experto Martínez recomienda revisar periódicamente el valor asegurado para no pagar primas más altas de lo necesario.
Por: Massiel de Jesús
Contratar un seguro vehicular suele interpretarse como una garantía de protección financiera ante cualquier eventualidad. Sin embargo, cuando ocurre un accidente y el vehículo es declarado pérdida total, muchos conductores descubren que la indemnización recibida no necesariamente coincide con el monto que figura en la póliza ni con el valor original de compra.
Ese fue el caso de una familia dominicana que, tras años de pagar una póliza calculada sobre un valor asegurado de RD$1.9 millones, recibió una indemnización de RD$1.2 millones luego de que su vehículo eléctrico sufriera daños severos en la batería, componente cuyo reemplazo supera los RD$1.7 millones.
La situación genera una pregunta frecuente entre los consumidores: ¿qué paga realmente la aseguradora cuando un vehículo es declarado pérdida total? La respuesta, según explica el economista y asesor financiero Jesús Geraldo Martínez, está relacionada con el principio de indemnización que rige este tipo de contratos.
De acuerdo con el especialista, las compañías de seguros no están obligadas a pagar automáticamente el monto consignado como valor asegurado en la póliza. Su responsabilidad consiste en resarcir la pérdida conforme al valor actual del bien afectado al momento del siniestro. En consecuencia, el objetivo del seguro es reponer el patrimonio perdido y no generar una ganancia económica para el asegurado.
Esto significa que, aunque una póliza indique un valor asegurado determinado, la indemnización estará limitada al valor comercial que tenga el vehículo al momento del accidente. Si ese valor es inferior al monto asegurado, la compañía pagará únicamente el valor de mercado vigente.
En la práctica, esta situación puede generar confusión entre los consumidores. Muchos propietarios asumen que el valor reflejado en la póliza será la cantidad que recibirán en caso de una pérdida total. Sin embargo, al momento de presentar una reclamación descubren que el cálculo responde a criterios vinculados con la depreciación del vehículo y su valor de reposición en el mercado.
Martínez sostiene que este escenario afecta a miles de conductores, especialmente a quienes adquirieron sus vehículos mediante financiamiento bancario o durante ferias de vehículos. En estos casos, explica, es común que el monto asegurado permanezca invariable durante varios años, aun cuando el vehículo haya experimentado una reducción importante de su valor comercial.
Según indica, el consumidor rara vez solicita una actualización del valor asegurado. A esto se suma que las entidades financieras tampoco suelen promover activamente ese ajuste. Como resultado, la prima continúa calculándose sobre un valor que puede estar por encima del precio real del vehículo en el mercado.
La consecuencia, señala el especialista, es doble. Por una parte, el cliente paga una prima más alta de la que correspondería a un vehículo depreciado. Por otra, cuando ocurre un siniestro, descubre que la indemnización se calculará tomando como referencia el valor actual de mercado y no necesariamente el monto sobre el cual estuvo pagando la cobertura.
El economista considera que esta diferencia entre el valor asegurado y el valor comercial del vehículo debería recibir mayor atención por parte de todos los actores involucrados. A su juicio, una revisión periódica permitiría que la póliza refleje de forma más precisa la depreciación acumulada del automóvil y evitaría expectativas que luego no se corresponden con el monto de la indemnización.
Martínez también señala que muchos propietarios desconocen que el valor asegurado funciona como un límite máximo de cobertura y no como una garantía de pago automático. Por ello, recomienda que los clientes procuren comprender cómo se determina el valor de mercado del vehículo y cuáles son las condiciones establecidas en la póliza para calcular una eventual indemnización.
Fortalecer mecanismos
En ese sentido, plantea la necesidad de fortalecer los mecanismos de actualización periódica de los valores asegurados. “Sería oportuno que la Superintendencia de Bancos y la Superintendencia de Seguros trabajen de manera coordinada para establecer lineamientos que obliguen a recalcular periódicamente el valor asegurado conforme a tablas objetivas de depreciación”, sostiene.
Asimismo, entiende que los clientes deberían recibir información más clara sobre las alternativas disponibles al momento de contratar un seguro vinculado a un financiamiento. Entre ellas menciona la posibilidad de adquirir una póliza individual y posteriormente endosarla a la entidad financiera por el saldo pendiente del préstamo.
Para los consumidores, los especialistas recomiendan revisar anualmente el valor asegurado del vehículo y solicitar ajustes cuando exista una diferencia significativa con respecto al precio de mercado. También aconsejan leer detenidamente las condiciones de la póliza para conocer cómo se determina la indemnización en caso de pérdida total y cuáles son los criterios utilizados para establecer el valor de reposición.
La principal enseñanza es que el monto que aparece en la póliza no necesariamente será la cantidad recibida en caso de siniestro. En la mayoría de los casos, la compensación estará vinculada al valor real de mercado que tenga el vehículo al momento del accidente.
Por ello, mantener actualizado el valor asegurado permite al propietario conocer con mayor precisión el alcance de su cobertura y el nivel de protección financiera. También contribuye a que la prima pagada esté más alineada con la realidad del vehículo asegurado, reduciendo las diferencias entre las expectativas del cliente y la indemnización que podría recibir ante una pérdida total.
A considerar con el seguro de su vehículo
- Revise el valor. La depreciación del vehículo puede hacer que el monto de la póliza quede muy por encima de su valor real de mercado.
- Actualizar la póliza. Si el vehículo ha perdido valor, pida a la aseguradora o al banco recalcular el valor asegurado y la prima correspondiente.
- Indemnización. Antes de firmar, verifique si la aseguradora pagará el valor de mercado, el valor convenido o el valor de reposición.
- Valor de mercado. Consulta precios de vehículos similares para conocer cuánto podrías recibir si ocurre un siniestro total del auto.
- Pregunta por opciones. Algunas pólizas ofrecen condiciones diferentes que pueden ajustarse mejor a sus necesidades y presupuesto.
- Documentos. Mantenga actualizados los registros de compra, mantenimiento y mejoras del vehículo para respaldar cualquier reclamación.
Fuente: El Dinero

