Los cúmulos de estrellas en colas de mareas descubiertos por el veterano telescopio espacial tienen aproximadamente 10 millones de años de antigüedad, lo que significa que son “cúmulos jóvenes”.

La NASA informó este jueves que un grupo internacional de astrónomos identificó, mediante observaciones obtenidas por el telescopio espacial Hubble, 425 cúmulos de estrellas recién nacidas a lo largo de largas colas de gas semejantes a collares de perlas que se desprenden de 12 galaxias en colisión.

El Hubble capta una conjunción de distantes galaxias espirales

El Hubble capta una conjunción de distantes galaxias espirales

Un cúmulo estelar es una agrupación de estrellas que están unidas gravitatoriamente entre sí. Los cuerpos celestes que pertenecen a un cúmulo se mantienen ligados a este durante miles de millones de años, pese a que los efectos de las fuerzas gravitatorias de las galaxias tiendan a dispersarlos.

Por otro lado, los científicos explicaron que la colisión de galaxias no logra destruir a las estrellas, sino que establece las condiciones para que se formen millones de estas y, presumiblemente, los planetas que las acompañan. Asimismo, las fuerzas de marea gravitacionales que se originan por la interacción entre galaxias suelen arrastrar largas corrientes de polvo y gas.

Develando la edad de los cúmulos estelares

En un estudio recientemente publicado en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, se reportó que los cúmulos estelares en colas de marea detectados por el Hubble tenían 10 millones de años de antigüedad, por lo que son considerados “cúmulos jóvenes”.

De acuerdo con los autores de la investigación, estos objetos astronómicos parecían estar produciéndose a la misma velocidad a través de las colas, las cuales miden miles de años luz. “Es una sorpresa ver muchos objetos jóvenes en las colas. Nos dice mucho sobre la eficiencia de la formación de cúmulos”, indicó el astrónomo Michael Rodruck, quien enfatizó que por medio de “las colas de marea” tendrán lugar “nuevas generaciones de estrellas que de otro modo no habrían existido”.

Al mismo tiempo, Rodruck explicó que, antes de que tuvieran lugar las fusiones, estas galaxias contenían abundantes “nubes de polvo de hidrógeno molecular” que probablemente pudieron “haber permanecido inertes”. No obstante, las nubes “fueron empujadas y chocaron entre sí” mientras ocurría la colisión galáctica, por lo que esta acción terminó por comprimir “el hidrógeno hasta el punto en que precipitó una tormenta de nacimiento de estrellas”.

Los especialistas dicen que es incierto cómo evolucionarán estos cúmulos, aunque sugieren que es probable que permanezcan gravitacionalmente intactos y se conviertan en cúmulos estelares globulares, como aquellos que orbitan fuera de la Vía Láctea. Sin embargo, también teorizan que podrían dispersarse para formar un halo de estrellas alrededor de sus galaxias anfitrionas o ser expulsados para transformarse en estrellas errantes.

La profesora Jane Charlton asegura que “los cúmulos de estrellas en colas de marea pudieron haber sido más comunes en el universo temprano, cuando […] era más pequeño y las colisiones de galaxias eran más frecuentes”. Por su parte, Rodruck manifestó que las “galaxias cercanas observadas por el Hubble son una representación de lo que ocurrió hace mucho tiempo”, por lo que servirán como objetos de estudio para observar “hacia el pasado distante”.

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