En la historia de Azua, según algunos historiadores, confirman que en 1641 fue invadida supuestamente por bucaneros y que la ciudad fue saqueada e incendiada, incluyendo la casa donde vivía el primer escribano del Ayuntamiento de Azua, Hernán Cortés.

Al reconstruir estos datos se concluye que este es una confusión que se ha mantenido a través de los años por el hecho de mezclar, ´´de meter en el mismo saco´´ a bucaneros y piratas o filibusteros, debido a que sus orígenes están estrechamente vinculados, pero realmente la actuación de los bucaneros no se correspondía a este tipo de acciones. El origen de los bucaneros y piratas o filibusteros, lo encontramos como consecuencia de las despoblaciones de Osorio, de principios del siglo XVII (dejando los territorios del norte y del oeste de la isla completamente despoblados) y debido también, al triunfo obtenido por los españoles, ´´dirigidos por don Fabrique de Toledo, comandante de la armada de Barlovento, quien en 1629 expulsó a franceses e ingleses que se encontraban en la pequeña isla del grupo de Barlovento, llamada San Cristóbal (San Kitts).

Los franceses e ingleses huyeron hacia la isla de San Martín, y de ahí se pasaron a otras islas aledañas, mientras que un grupo de ellos viajaron en dirección al Noroeste llegando a las costas del Oeste de la Isla de Santo Domingo encontrándola despoblada y con abundancia de reses cimarronas.

Al llegar a las costas del Oeste, los franceses de San Cristóbal se dedicaron a la cacería de reses, pero al paso de los días fueron agrupándose de acuerdo a sus inclinaciones y sus conocimientos, y así unos escogieron la cacería como medio de vida y estos acabaron formando la sociedad bucanera; otro prefirieron sembrar víveres y tabaco, y acabaron fijándose como agricultores en la tierra, por lo que se les llamó ´´habitantes´´, y unos cuantos, más agresivos y aventureros, construyeron piraguas y balsas y se lanzaron a atacar pequeñas embarcaciones, y esos terminaron formando la sociedad de los filibusteros o piratas, la temida asociación de los ´´Hermanos de la Costa´´. Junto a estos grupos sociales en el Oeste y Norte de la Isla Española, también se encontraban los engagés o comprometidos.

No provenían del mismo lugar que los anteriores, sino que eran sirvientes o esclavos de los residentes en esta zona, mayormente europeos de estratos sociales bajos que a cambio de una deuda eran negociados por sus deudores a estos pobladores por unos tres años de trabajo (en ocasiones esta era la manera en que pagaban el viaje desde Europa hasta las Indias Occidentales). Luego de cumplido estos tres años quedaban libres y se dedicaban a cualquiera de estas actividades comunes en la zona.

Producto de este origen común entre piratas y bucaneros se ha hecho común la tesis de que actuaban similar, pero en realidad los que saqueaban, raptaban, robaban y todo cuanto un delincuente es capaz de hacer para sobrevivir, eran los filibusteros o piratas, mientras que los bucaneros  ´´formaron una sociedad de hombres libres; no tuvieron código alguno ni obedecieron a ninguna autoridad, y sin embargo fue una sociedad pacífica, que nunca hizo la guerra a nadie a excepción de algunas pequeñas acciones defensivas cuando los habitantes de Santo Domingo hacían incursiones hacia el Oeste para obligar a los bucaneros a salir de su tierra o como cuando el gobernador de Oregón, quiso someterlos a su ley…´´

Los Bucaneros constituían la mayoría entre estos pobladores de la región Oeste de la Isla de Santo Domingo y ´´recibieron ese nombre de la palabra ´´bucan´´ que designa el proceso de curar tiras de carnes ahumándolas sobre fuego lento.

El bucan era el lugar donde se ahumaba la  carne. En términos sencillos el bucanero cazaba las reses que se encontraban cimarronas en ese lugar, las ahumaban y salaban para venderlas a los barcos contrabandistas,

Juan Francisco Martínez Almánzar, copiando a Frank Peña Pérez, en Cien Años de Miseria en Santo Domingo (1600-1700), dice con relación a estos personajes:

´´Asimismo se hacían acompañar en su cacería de perros y contrario a lo que se difundió, fueron hombres pacíficos que vivían en comunidad, distribuyendo los resultados de su cacería de manera equitativa, ya que no le interesaba acumular riquezas…´´

Con estas características de la sociedad bucanera es algo ´´cuesta arriba´´ pensar que fuesen capaces de saquear e incendiar la ciudad de Azua en 1641. Este acontecimiento sucedió, pero los responsables fueron los que compartían los mismos terrenos de supervivencia y que tenían el mismo origen que los ´´bucaneros´´ y que los ´´habitantes´´, es decir los filibusteros o piratas, que vieron ciertas ventajas al ver desprotegida esta villa, y obviamente, no necesitaban de sus embarcaciones para efectuar el ataque.

Otra incursión sucede en el año de 1642, cuando corsarios entran a la bahía de Ocoa saqueando un ingenio. El supra citado Ramiro Matos, pero ahora éste tomándolo de las cédulas reales nos narra:

´´… y no parando en esto una fragata y un pingüe de corsarios entraron a diez d este mes en la bahía de Ocoa que es muy grande… y se llevaron doscientos panes de azúcar de un ingenio rompiendo las puertas porque los que asisten en él se fueron al monte enviando socorro de gente y la compañía de caudillos a cuatro lenguas vino nueva de que se le habían ido al otro día…´´

Como se puede ver, el estado calamitoso de crisis que vivía Azua y toda la Isla Española a finales del siglo XVI y el siglo XVII, se le sumaba la zozobra en que se encontraban los residentes de las villas y ciudades costeras por las incursiones y constantes saqueos de estos corsarios y piratas.

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