El año pasado solo hubo 12 días sin que los agentes estadounidenses mataran a alguien.

Agentes de la Policía de Estados Unidos acabaron con la vida de 1.176 personas en 2022, la cifra más alta que en cualquier otro año de la última década, según los datos recopilados por el grupo de investigación Mapping Police Violence, que monitorea todos los casos de decesos registrados por las fuerzas de orden.

En otras palabras, los efectivos policiales mataron aproximadamente a más de tres personas al día o a casi 100 personas al mes, ya fuera con armas de fuego, táser, golpes o detenciones.

En comparación con 2021, se registraron 31 muertes más: hace un año, las actuaciones policiales se cobraron la vida de 1.145 personas. Mientras, entre 2013 y 2022 se produjeron anualmente en EE.UU. unas 1.100 muertes por este motivo. 

Durante el año pasado, solo hubo 12 días en los que la Policía estadounidense no mató a nadie. Entretanto, de todos los homicidios registrados solo un 31 % de los casos (370) se trató de respuestas a potenciales crímenes violentos y, por lo tanto, situaciones más graves.

"Sin avances" desde el asesinato de George Floyd: las muertes a manos de la Policía de EE.UU. siguen "prácticamente al mismo ritmo"

“Sin avances” desde el asesinato de George Floyd: las muertes a manos de la Policía de EE.UU. siguen “prácticamente al mismo ritmo”

En el 11 % de las muertes a manos de la Policía (132) no se sospechaba de ningún delito, en el 9 % de las situaciones (104 casos) se trataba de los chequeos de salud mental o bienestar social, mientras que un 8 % de las muertes (98) se produjeron durante respuestas a infracciones de tránsito.

Otro 8 % (93) estuvo relacionado con denuncias por disturbios domésticos, al tiempo que un 11 % de las respuestas policiales que se saldaron con un total de 128 muertes fueron por denuncias sobre la presencia de personas que portaban un arma. El 18 % de las muertes en 2022 (207 en total) implicaron sospechas de delitos no violentos.

El 98,1 % de las muertes vinculadas al comportamiento de agentes en EE.UU. entre 2013 y 2022 quedaron impunes, sin que los responsables fueran acusados de ningún crimen. 

Comparte la Noticia: