Los hallazgos tienen implicaciones no solo para la existencia potencial de vida en el planeta rojo, sino también para los riesgos que hay de contaminarlo con bacterias terrestres.

Investigadores estadounidenses demostraron por primera vez que dos especies de bacterias tolerantes a la sal de la Tierra pueden sobrevivir al ser secadas y rehidratadas solo por la humedad.

“La nuestra es la primera demostración de microbios que sobreviven y crecen después de ser secados y luego rehumedecidos solo con humedad”, dijo Mark Schneegurt, profesor de ciencias biológicas en la Universidad Estatal de Wichita (Kansas). Los resultados del estudio fueron presentados  esta semana en una reunión anual sobre microbiología en San Francisco.

Científicos de la Universidad de Wichita, el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en California y el Instituto de Ciencia Espacial en Colorado cultivaron dos especies bacterianas tolerantes a la sal, Halomonas y Marinococcus, en una salmuera compuesta por una mitad de agua y otra mitad de sulfato de magnesio. Las especies bacterianas fueron obtenidas en dos lagos salinos en los estados de Washington y Oklahoma.

Los investigadores secaron pequeñas gotas de la cultura bacteriana cultivada colocándolas durante dos horas en un recipiente de vacío sin aire con productos químicos que absorben agua, antes de sellar las gotas secas en un tarro con una solución de agua o sal. En un día, las sales en el cultivo bacteriano seco habían absorbido suficiente agua de la humedad del recipiente para producir un líquido salobre saturado, momento en el cual algunas de las células bacterianas revivieron.

Aunque algunas de las bacterias murieron durante el proceso de secado y humectación, más del 50 % sobrevivió y creció hasta alcanzar altas densidades de cultivo. Un proceso similar podría tener lugar en la superficie de Marte, donde la humedad alcanza entre el 80 y el 100 % durante la noche. 

Mientras está reseca, la superficie de Marte tiene abundantes sales de sulfato de calcio, hierro y magnesio que podrían formar salmueras saturadas, las cuales podrían ser compatibles con microorganismos terrestres o podrían albergar microbios marcianos.

“La probabilidad de que las sales de la superficie sean capaces de atraer suficiente agua para formar salmueras que puedan ayudar al crecimiento microbiano es muy alta. La investigación actual también puede contribuir a redefinir lo que constituye una zona habitable, ampliando la búsqueda de vida a otros mundos helados”, explicó Schneegurt.

Además de la posibilidad de encontrar vida en Marte, el estudio ha revelado un mayor potencial para contaminar el planeta rojo y otros mundos helados con poblaciones viables de bacterias transportadas accidentalmente desde nuestro planeta.

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