Lo hizo a través de In-Q-Tel, una entidad de capital de riesgo sin fines de lucro a la que financia.

La Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de EE.UU. ha invertido en una empresa de biotecnología que pretende ‘resucitar’ al mamut lanudo, a través de In-Q-Tel, entidad de capital de riesgo sin fines de lucro que la institución estadounidense financia, según muestra la página web de In-Q-Tel.
Concretamente, la compañía ha invertido en Colossal Biosciences, con sede en Dallas (Texas). No obstante, la cantidad exacta de la inversión solo se conocerá cuando la organización publique sus estados financieros el próximo año, informó este miércoles The Intercept.

La revista detalla que en la nómina de personas que han destinado dinero a dicha compañía figuran inversores de alto perfil como Peter Thiel —que ha proporcionado 100.000 dólares en fondos— el escritor Tony Robbins, la celebridad Paris Hilton y la empresa Winklevoss Capital.

“La biotecnología y la bioeconomía más amplia son fundamentales para que la humanidad se desarrolle aún más. Es importante que todas las facetas de nuestro gobierno las desarrollen y comprendan lo que es posible”, explicó Ben Lamm, fundador de Colossal Biosciences, al medio.

¿Para qué servirá?

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La empresa estadounidense asegura que utilizando la secuenciación genética avanzada intentará ‘resucitar’ a ese mamífero gigante de la Edad de Hielo y a un marsupial de tamaño medio conocido como tigre de Tasmania, que se extinguió hace menos de un siglo.

Según una entrada publicada en el blog de In-Q-Tel, la adopción de la tecnología CRISPR ayudará a que las agencias gubernamentales de EE.UU. lean, escriban y editen material genético, así como dirijan los fenómenos biológicos globales que impactan en la “competición de nación a nación”, permitiendo así al país norteamericano “ayudar a establecer los estándares éticos y tecnológicos” para su uso.

En los últimos años, la cartera de la entidad de riesgo se ha ampliado para incluir a Ginkgo Bioworks, empresa de bioingeniería que fabrica bacterias para biocombustibles y otros usos industriales, Claremont BioSolutions, compañía que produce ‘hardware’ de secuenciación de ADN, Biomatrica y T2 Biosystems, que fabrican componentes para pruebas de ADN, y Metabiota, una base de datos de mapeo y análisis de riesgos de enfermedades infecciosas impulsada por inteligencia artificial.

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